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Ideas para...

Pon límite a la sal
La sal es un condimento alimentario muy popular y ampliamente usado en cualquier cultura del mundo, utilizado ya desde la antigüedad y con esencial relevancia. La sal ha sido empleada como moneda de cambio, como importantísimo conservador de los alimentos, y hasta como un símbolo ciertamente místico.
Aunque hoy por hoy no goza de la mejor fama, la sal es un ingrediente esencial: potencia el sabor de los alimentos, conserva y proporciona al organismo cloro y sodio, nutrientes con vital importancia para la regulación del agua corporal y para la actividad nerviosa y de los músculos.
Existen muchas variedades, de roca, marina, maldon, de guerande, flor de sal, ahumada, de sésamo, de apio, nitrificante, negra, roja, escamada, yodada, fluorada, fina o gruesa, etc, etc. Tiene en común su nulo aporte de calorías sin embargo cada una de ellas tiene propiedades diferentes ya sean nutricionales como sensoriales.
En los últimos tiempos, el incremento en el consumo de alimentos procesados y fuera del hogar, han puesto la voz de alarma en el consumo de este mineral. Además, la presencia de enfermedades como la hipertensión, cada vez más presente, ligada al riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, han hecho tomar estrategias a las empresas y organizaciones públicas para reducir el consumo en la población general, cada vez más sensible.
Se pueden tomar sustitutos para sazonar y condimentar los alimentos que darán un sabor especial sin la necesidad de añadir mucha sal: especies como la pimienta negra, verde, roja, el pimentón, el comino, el orégano, la albahaca, el jengibre, la menta, el laurel, el clavo, el hinojo, el tomillo, el romero, el estragón, el curry, el perejil, el ajo… ¡un sinfín de posibilidades! Lékué pone a tu disposición el Herb Savor que prolonga la vida de tus hierbas frescas hasta 3 semanas.
Lékué te anima a retomar los hábitos de la cocina en casa, con ingredientes frescos y naturales, a seguir una dieta equilibrada y variada, rica en los alimentos propios de la Alimentación Mediterránea: aceite de oliva, verduras y hortalizas frescas, fruta, legumbres y cereales, carnes con poca grasa y mucho pescado. Sazona con un poquito de sal y otros ingredientes y ¡no tienes por qué preocuparte!






