Espacio Lékué > Ideas para... > Organiza tu nevera para una mejor conservación de los alimentos
Ideas para...

Organiza tu nevera para una mejor conservación de los alimentos
La correcta organización de la nevera es básica para una mayor conservación de los alimentos, tanto desde el punto de vista higiénico como nutricional. A continuación, varias consideraciones a tener en cuenta.
Las neveras de uso doméstico tienen como finalidad mantener los alimentos y las bebidas a bajas temperaturas, sin congelarlos. Se pueden encontrar diferentes tipos en el mercado y de diferentes capacidades, una nevera estándar para una familia de 4 miembros se recomienda de entre 300 y 350 litros. Es importante ajustar el tamaño a las necesidades del hogar ya que es un aparato que consume mucha energía, más que nada por el uso continuado y permanente. La característica más relevante es la temperatura, que aunque puede variar entre 0 y 5 ° C, el aparato debe ser capaz de mantenerla constante a pesar de que la del exterior varíe.
En cuanto al uso del refrigerador, unos cuantos consejos: ajustar a la temperatura adecuada de unos 5 ° C, abrirlo el tiempo justo para coger el alimento, y fijarse en que se haya cerrado correctamente, limpiarlo y descongelarlo periódicamente, y evite llenarlo en exceso para facilitar que el frío circule libremente.
En cuanto a la organización de los alimentos: es ideal envolver los alimentos o guardarlos en recipientes bien cerrados, limpios y secos, para evitar olores y contaminaciones; no guardar alimentos muy calientes pues subirán la temperatura de la nevera y todo lo que hay en ella; nunca mezclar alimentos crudos con otros cocinados, ni mezclar distintos tipos de alimentos: debemos tener especial cuidado con carnes y pescados que derraman su jugo sobre otros alimentos, o con verduras que suelten restos de tierra.
En cuanto a la distribución o colocación de los alimentos: los alimentos cocinados que no necesitan de recalentamiento (pasteles, ensaladas y otras preparaciones en frío) deben ponerse arriba del todo en el primer estante; mientras que los alimentos ya cocinados que necesitan recalentarse (estofados de carne, salsas, sobras…) deben ponerse en el segundo estante. Por el contrario los alimentos crudos o que se están descongelando deben colocarse en la parte inferior para que no haya riesgo de que puedan contaminar a los demás productos.
Las verduras deben guardarse limpias y desinfectadas, los cajones proporcionan un frío indirecto ideal para ellas, lo mismo ocurre con la fruta. Los estantes intermedios son ideales para yogures, quesos, embutidos… Finalmente, en la puerta pueden colocarse bebidas, tetrabrik, huevos y otros.
La mayoría de frigoríficos, también, disponen de congelador. Es importante etiquetar el alimento que se congela: tipo y fecha, para asegurar una buena rotación y para tener en cuenta que el tiempo máximo de duración para las congelaciones domésticas es de dos a tres meses.
Lékué dispone de varios utensilios que son ideales para conservar los alimentos. Algunos ejemplos son la Cooking Bag (una bolsa con doble función: guarda herméticamente los alimentos sólidos o líquidos en la nevera o congelador manteniéndolos siempre frescos), tapas de silicona y tapas extensibles (permiten conservar los alimentos en la nevera de manera fácil e higiénica, pensada para los alimentos que quedan en los recipientes metálicos o de cristal e incluso mitades de fruta o verdura. Al ser elástica, se puede ajustar cómodamente a cualquier recipiente de distintos diámetros), bolsas de conservación, botes de cocina, conservador de hierbas aromáticas, red para descongelar, fundas para bocadillos y sándwich, todo lo necesario para la refrigeración y conservación de alimentos.






